Si Alguna Vez Estuviste Aqui
Hay personas que llegan y se van sin dejar aviso, pero su presencia se queda como una sombra suave en los lugares donde alguna vez respiraron contigo, y cuando el silencio se hace largo, te preguntas si alguna vez estuviste realmente solo o si aún caminas acompañado por los ecos de quienes te marcaron.
El protagonista de esta historia no tiene nombre porque podría ser cualquiera, alguien que intenta entender por qué los recuerdos pesan más cuando el cuerpo ya no está cerca, alguien que busca sentido en los gestos cotidianos que aprendió de otros, en las costumbres que se volvieron suyas sin darse cuenta, y en las ausencias que lo enseñaron a mirar distinto.
Su conflicto no es una pérdida concreta sino la suma de todas, el intento de reconstruirse después de haber sido habitado por tantas presencias, de aceptar que cada persona que pasó dejó una versión distinta de él, y que vivir es aprender a convivir con todas esas versiones sin perderse en ninguna.
El tono del libro es íntimo y reflexivo, como una conversación que ocurre en voz baja entre quien escribe y quien lee, sin dramatismos ni promesas de olvido, solo la certeza de que cada encuentro deja una marca y que mirar atrás no es nostalgia sino gratitud por lo que alguna vez fue real.